domingo, 23 de abril de 2017

El País de la Lectura: Día del Libro



"Los libros son un avión, un tren y un camino. Son el destino y el viaje. Son también el hogar" 
Anna Quindlen

Hoy, 23 de Abril como de cada año, me declaro habitante del país de la lectura. Pronuncio Lectura y no Libros para no confundir con el objeto que soporta el contenido, que de igual forma aprecio el soporte, o sea: los libros y con extensión de mi aprecio a sus sumos pontífices, los escritores y a la recua de sus fieles lectores. Me siento parte de una patria querida, que diré, es el País de la Lectura. Simpatizo con los lectores de corazón, aquellos que sacrifican sus horas de sueño para viajar al país de la lectura, aquellos que viajamos en el metro o bus en silencio misterioso pero que dentro estamos en alguna fulgurosa batalla, ecuánime meditación o en melodramática escena de romance. Aprecio a los que poco importa el bullicio del público en un parque, la quietud nerviosa de una sala de espera o en la solitaria habitación de su casa. Siento debilidad por las chicas que pierden su mirada de forma misteriosa en cada línea del papel que tiene de frente y que solo ellas y su testigo de papel saben en qué aventura están viviendo en el país de la lectura. Somos patriotas, somos habitantes de este gran país que bien alberga muchas discrepancias, pero es como todo, los libros son como sus creadores: los humanos, y que algunos serán muy admirados y otros solo un poco. Pero entre su escritor y el libro, si saben llevarse bien, ambos podrán quedarse por la eternidad en éste país, el país de la lectura y aunque los lectores no seamos eternos, podremos quedarnos aquí cuanto tiempo queramos y convivir con tan dignos patriotas. Te invito a que vengas a este país, que como único pasaporte que te solicita, es traer un libro en la mano.

¡FELIZ DÍA DEL LIBRO Y LA LECTURA!

martes, 4 de abril de 2017

CUENTO ZEN: El Monje Escoba



Éste era un joven muy simple y pobre, no tenía nada para comer ni tampoco sabía leer o escribir, mucho menos tenía un nombre como tal.

Vivía vagando y pidiendo limosnas, pero un día en sus caminos de vagancia, percibió un aroma que inmediatamente abrió su apetito, dónde emanaba este delicioso aroma. Así, en su forma y tono desesperado de tocar la puerta, un monje budista abrió la puerta con recelo y le observó:

-¿en qué le puedo ayudar, hermano? -dijo el monje

-Señor, no tengo hogar ni moneda alguna, ni mucho menos he probado alimento alguno en dos días, ayúdeme por favor.

El monje se quedó pensando un momento y le dijo: -Está bien,pasa hermano, en un momento te traigo un poco de pan y frutos frescos del huerto. Así, el monje volvió con el pan recién horneado que emanaba tal aroma y frutos. El humilde hombre dijo:

-Gracias, buen hombre. Es usted un santo, me gustaría quedarme a ayudarles y así tener un pedazo de pan diario. Haré lo que sea, lo suplico.

El Monje lo pensó, fue a hablar con el maestro y regresó con el maestro a presentarle el hombre humilde. El maestro lo observó y dijo:

-Veo que eres un hombre humilde pero de buen corazón, te acepto en mi monasterio, pero deberás trabajar todos los días en lo que yo te diga

-Sí, maestro. ¿le puedo llamar así? Prometo hacer lo que usted me diga, a cambio de un pedazo de pan, agua y un rincón con paja

Así, el maestro se fue a una habitación y sacó de ella una escoba. Se la extendió al humilde hombre y él la tomó.

-Te encargo que barras el monasterio y sus patios, todos los días, que siempre quede limpio de polvo pues los vientos lo ensucian seguido.

-Así será, maestro. El hombre entonces comenzó a barrer inmediatamente con la energía de joven que tenía. 

Así pasaron las semanas, los meses y años, el joven simple se afanó en barrer con esmero el monasterio durante todos los días de su vida. Si llovía, nevaba, con calor y viento, en enfermedad o cansado, el joven simple no dejó nunca de barrer con su escoba y esmero el monasterio. Nunca antes estuvo tan limpio el monasterio. 

Un día, el maestro percibió en "el monje de la escoba" como si algo emanara de él. Vio algo en lo que antes no había reparado, acostumbrado como estaba de verlo diario por años,casi formando parte del paisaje del monasterio,  se acercó a él, lo invitó a dejar la escoba un momento y le propuso algunas preguntas de contenido espiritual.

Minutos después, el maestro unió las manos sobre su pecho y se inclinó ante el humilde monje, con una profunda reverencia dijo:

-He descubierto a un iluminado.

El maestro, asombrado le preguntó al monje humilde: 
-¿Cómo lograste este estado? Tu no has recibido la enseñanza de maestros, ni has leído las escrituras antiguas. Tampoco has meditado por largas horas junto a los demás monjes, solamente te has dedicado a barrer el monasterio todos los días, mañana y tarde. El monje escoba entonces contestó:

- Dices bien, querido maestro. Pero mi mejor maestro ha sido la escoba que me diste tu hace muchos años, que me mostró el valor del silencio, de la unidad y del servicio. Mis escrituras han sido el polvo seco del verano, las hojas de otoño, las lluvias de primavera y la nieve del invierno. Y mi meditación ha estado siempre presente en la intención de barrer lo mejor que he sabido y he podido para comer.

Así, con estas palabras, el maestro se retiró en silencio, y el monje humilde continuó barriendo con su escoba. 

jueves, 23 de febrero de 2017

Cuento Zen: EL BAMBÚ




En el Japón feudal, dos agricultores iban en camino por un mercado y para cuando llegaron a un puesto de un vendedor de semillas, éstos se sorprendieron de ver unas semillas muy extrañas y que jamás habían visto.
- Mercader, ¿qué son estas extrañas semillas? - preguntó uno de los agricultores.

- Son semillas de bambú, una planta de la China oriental y son semillas muy especiales - contestó el mercader.

- ¿y por qué son tan especiales? - le espetó el otro agricultor que escéptico se mostraba ante tal adjetivo.

- Si se las llevan y las plantan, sabrán porqué lo son. Solo necesitan agua y abono suficiente.

Así, los agricultores con curiosidad, compraron varias semillas de esa planta extraña llamada Bambú.
Al volver a sus tierras. los agricultores plantaron las semillas y comenzaron a regarlas y abonarlas, justo como se los indicó el mercader.

Pasó el tiempo, y las plantas no germinaban, mientras el resto de los cultivos crecían, eran cosechados y volvían a ser plantados.

Uno de los agricultores, el escéptico le dijo al otro: 

-Ese viejo mercader nos engañó con éstas semillas, jamás saldrá nada de ellas.

Así, éste dejó de regarlas y abonarlas cuando fue necesario. El otro agricultor decidió seguirlas cultivando, día a día las regaba y abonaba.

Seguía el tiempo avanzando y las semillas continuaban sin germinar. Un día el agricultor estaba cerca de dejar de cultivarlas, se sorprendió al encontrar en su último intento de cultivarlas que una planta d bambú creció y en 6 semanas crecieron 30 metros cada semilla. 

¿Cómo era posible que el bambú hubiese demorado 7 años en germinar y solo en seis semanas llegar a tal inconmensurable tamaño?

Así, el agricultor sorprendido fue a avisarle al mercader de tal noticia, preguntarle la causa:

- Mercader, ¿por qué demoraron demasiado las semillas en germinar y cuando menos lo esperé, crecieron de gran tamaño? - preguntó

- Sencillo, durante esos años de aparente inactividad, el bambú estaba generando un avanzado conjunto de raíces que le permitirían sostener ese gran tamaño en su futuro como planta.

Así que mis estimados seguidores, si no consigues lo que quieres, no desesperes... Quizás sólo estés echando raíces.

martes, 21 de febrero de 2017

El Viaje






Dice un proverbio, "La vida es un viaje, no un destino"


Quiero creer que nuestra vida solo es una breve parada en un gran viaje dentro de un camino que nos llevará a trascender a otra forma u otra nueva vida siguiente, donde las lecciones de pasadas experiencias las aplicaremos en la siguiente breve parada hasta llegar al destino que aun es muy incierto para todos, si no un tanto egocéntrico como especie humanos que somos.


Hemos de pensar que nuestra condición como seres humanos en esta especie de camino a trascender, va más allá de obtener un grado en forma de papel en el trabajo o la sección donde te desarrolles. Actualmente la sociedad nos ve a todos como herramientas especializadas, donde es casi mandatario ser eficiente y productivo, y sí no, no vales para nada seguir consumiendo oxígeno de éste mundo superfluo.


Nos dicen que seamos responsables, que seamos autosuficientes, que sigamos subiendo escalones hasta llegar a una cima y tengamos que agachar con cansancio la mirada a los que vienen abajo, pero que en mayoría de veces, se llega a esa cima con una jubilación digna pero que no va a justificar una desperdiciada juventud de viejos.


Quiero creer que es mejor buscar un camino largo pero lleno de experiencias, que un camino corto y sin saber como defenderte de aquellos que eligieron el camino largo.


Me recuerda a otro corto proverbio que dice "No es necesario ser grande para comenzar, sin embargo, es necesario comenzar para ser grande", pero ahí seguimos muchos de nosotros, siempre esperando a que todo sea perfecto para comenzar algo, pensando y creyendo que el tiempo nos esperará, dejando crecer ese egocentrismo centralista donde crees que todo se acomodará en automático a tu favor en algún momento y en ese momento darás inicio.


Pero creo que realmente nos cegamos a no saber cuándo es el momento ideal, porque se teme a lo que el camino te traerá en cada vuelta de esquina, se ignora lo que te depara la vida en cada paso que darás a este viaje, pero que desafortunadamente tampoco conocemos de cuanto tiempo disponemos realmente para seguir posponiendo lo que profundamente tanto soñamos.


Vive la vida en cada instante, así te darás cuenta que esta vida no es un destino, si no solo una breve parada para tomar un respiro, y continuar caminando, y que en ello seguramente encontrarás gente que impulse a éste viaje y que por momentos caminarán contigo a tu lado. 

domingo, 29 de enero de 2017

El Ocaso de un Guerrero...





El tiempo ha pasado, el sonido imborrable de desenvainar la Katana no suena más, solo memorias pasan como nubes que se lleva el viento.


Amigos que ya no están, combates que no se repetirán, y duelos que no se realizarán, ruedan ahora en una lagrima en mi mejilla que suelo disfrazar con una sonrisa, y mi cuerpo es testigo con sus melladuras a lo largo de mi alma.


Esos días de gloria cuando caían al suelo abatidos de un solo golpe, cuando la sangre y el sudor eran uno solo, y todo tenía sentido.


Vi florecer el ciruelo con su suave y delicado aroma que el viento se ha llevado ya, sólo para mi guardé en mi memoria su bello recuerdo.


La sangre no fluye más, y ahora está en paz, ahora de aspecto suave, mi último aliento se ha llevado el viento, dejando atrás un recuerdo, una espada rota...

martes, 24 de enero de 2017

Vive la Vida



No dejes que termine el día
sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz,
sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento..
No abandones las ansias
de hacer de tu vida algo extraordinario.

No dejes de creer que las palabras
y las poesías sí pueden cambiar el mundo..

Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis.

Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra,
no dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre. 

Piensa que en ti está el futuro.

"El Club de los Poetas Muertos"

martes, 10 de enero de 2017

Propósitos


La navidad pasó volando, y así mis vacaciones que afortunadamente pude pasarlas en mi país natal como ya leyeron en el anterior post, y muchas cosas más han sucedido de manera muy rápida, algunas afortunadas y otras un poco desafortunadas.

Comencé las fechas festivas un poco cansado, la verdad, y creo que de igual forma las terminé al volver a Chile. Tenía espíritu navideño, pero esta vez se encimaron ciertos sucesos que no podría fácilmente explicar por aquí. Igual sirvió salir un poco de mi ciudad (Ciudad de México, DF) e ir a pasear por calles y callejones y plazas de otras partes de mi país.

Vuelvo con la pila llena, con ilusión de que éste año continúo con las cosas que he empezado en el 2016. Esto me proyecta a generar como bien decimos, los famosos propósitos, que si bien no debería haber una fecha o número temporal en dónde iniciarlo, de igual forma es inevitable tener un breve plan en general dentro del mismo año 2017. 

Creo que mis propósitos generales que esta vez me he formulado son un poco más lógicos que los del año pasado, si bien, cumplí un par, la mayoría se murieron en el transcurso jaja,


  • Cuidarme más. Comer menos y ya de forma más consciente, si bien, ustedes saben que amo la comida, a mis veintitantos ya no es lo mismo que cuando estaba por llegar a los veintes y la digestión era rápida. los asados están a la orden del día en Chile, pero debo procurar medir la carne y grasos que abusé el año pasado.
  • Dormir un poco más. Si bien, soy alguien nocturno y que pienso que dormir solo gasta tiempo que podría aprovechar en otras cosas más productivas, eso solo queda en palabras ignorantes. pues biológicamente hay que respetar lo que el cuerpo requiere y debo babosear menos en el internet, o los libros o proyectos que hago.
  • Meditar un poco más. Practico meditación cada tres días, pero algo ha bloqueado un poco ese trance y estoy hallando que es lo que me bloquea. De igual forma alcanzo mantenerme un rato tranquilo, debo profundizar la meditación.
  • Evitar rutinas. Me estoy volviendo rutinario, es algo preligroso para mí, pues me acomodo fácil a lo rutinario y eso me ha creado algunos problemas.
  • Dominar mi cuarto arte marcial, Kendo. Algunos de ustedes ya saben que volví a las artes marciales, esta vez reanudo mi amor por la práctica del zen con la Katana. Lo sé, soy un payaso pero así crecí y me fui casi criado paralelamente a como mis padres lo hicieron junto con mis Sensei.
  • Aprender a tocar Piano. También esto ya lo comencé un par de semanas antes de irme de vacaciones en diciembre, sin embargo las clases son muy paulatinas y tengo que agendar con el profesor las clases. A veces puede y a veces no, debo buscar un lugar con horarios más definidos pero amo la música del piano, mi espíritu lo necesita.
  • Terminar mi Robot
  • Viajar más. Esto ya no lo necesito explicar.
  • Avanzar mi libro que llevo escribiendo por algunos años.
  • Enviar más cartas. Quien quiera una, con gusto se la envío, solo denme su dirección postal y les prometo que les haré llegar una. Mi mail es hitmanhack@live.com.mx y por ahí pueden contactarme ;)
  • Leer 25 libros. (no vale el libro vaquero ni Capulinita)
  • Más cuentos Zen
Aquí dejo mis propósitos y son testigos ustedes, pequeños lectores. Quedan en la memoria del blog para no olvidarlos, que tengo memoria de pez. jajaja

Un abrazo y feliz año nuevo 2017 y muchos éxitos a todos en sus propósitos, que seguramente también tienes muchos.

¡Adiós!